Objetos que se usan y acompañan procesos.
Un contenedor que se vuelve extensión del cuerpo, refugio portátil.
En él se guarda lo necesario y lo simbólico.
Lo que identifica.
Lo que protege.
Lo que se elige llevar cerca.
Cada pieza nace del oficio y del tiempo.
De la decisión de construir algo cercano y duradero.
La fantasía habita en la forma, en la textura y en el gesto manual que transforma materia en presencia.
Un objeto puede ser herramienta, aliado y territorio.